Storytelling en educación, cómo utilizarlo

¿Cómo utilizar el storytelling en educación?

Publicado el 19/03/2019

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La fórmula del storytelling está perfectamente integrada en el marketing y en la publicidad. Sin embargo, contar historias es un arte muy sencillo que está respaldado por el poder del tiempo. La tradición oral como forma de transmitir una narración que pasa de generación en generación adquiere sentido, también, en el seno de una misma familia. Historias que, además, son necesarias porque los abuelos y los padres hacen partícipes a sus hijos y nietos de cuestiones que ellos no conocieron directamente en una sociedad en constante cambio. Además del entorno familiar como motor para la formación, la educación también se desarrolla en las aulas.

Para adquirir competencias como oradores, es recomendable que los docentes realicen cursos sobre habilidades para hablar en público, incrementen el hábito de la lectura y anoten en un cuaderno aquellas píldoras de inspiración que son susceptibles de convertirse en grandes historias. Al escribir al instante esa información, evitas olvidarla después. ¿Cómo utilizar el storytelling en este campo de conocimiento?

El poder pedagógico de una buena historia con storytelling

Durante este mes, hemos podido ver otros recursos en el sector de la educación, como el uso de Kahoot o también el conocido como visual thinking, pero hoy descubrimos la utilización del storytelling en educación.

Un relato queda perfectamente descrito a través de un comienzo, un desarrollo y un cierre. Este tipo de narrativa despierta el interés del alumno que centra su atención de principio a fin. Los docentes pueden crear emoción a través de las palabras atendiendo no solo a su significado, sino también, a la entonación. Sin caer en la exageración, es posible simular la teatralización de una historia a través de los cambios en el tono de voz para enfatizar aquellas partes que requieren esta exclamación. Esta comunicación trasciende al plano verbal y también se manifiesta a través del lenguaje del cuerpo.

10 consejos para utilizar el storytelling en educación

A continuación, compartimos este decálogo de sugerencias:

  1. No abuses de este recurso, de lo contrario pierde su sentido. Esta técnica posee un porqué y un para qué. Es decir, el mensaje expresado debe tener una lógica vinculada al contexto específico de la materia.
  2. Recuerda a algunos de los mejores profesores de tu vida, desde la infancia hasta la etapa final de tu trayectoria académica. Es muy posible que recuerdes el nombre de un profesional que destacaba, precisamente, por esta habilidad para crear magia a través de los conceptos. Este ejemplo puede servirte de inspiración para sentir empatía con el valor de esta metodología.
  3. Historias breves que son fácilmente recordables. Es muy positivo que dosifiques la información presentada de esta manera a los alumnos. Si te excedes en el tiempo corres el riesgo de aburrir al alumnado. Dosifica los datos, de lo contrario, ante un exceso de nombres, fechas y descripciones, es posible que desvíes la atención del contenido principal.
  4. Elige el momento adecuado. Por ejemplo, tal vez cuando quieres hacer una pausa en el tema expresado para romper el ritmo de la clase. Elige historias que realmente tengan un valor por su significado.
  5. Las historias personales despiertan una empatía especial. Son testimonios narrados en primera persona que, por tanto, contienen la esencia de su protagonista. Alguien que de forma libre decide hacer partícipes a los demás de aquel suceso porque cree que es importante esta comunicación oral. Tras haber contado esta historia, también puedes solicitar feedback y retroalimentación para enriquecer el momento a partir de las observaciones hechas por los oyentes. Una de las claves del éxito de este tipo de metodología es que no existe una historia única, sino que esta narrativa es interpretada por cada uno de los presentes en el aula. Aquellos relatos que están basados en hechos reales transmiten una autenticidad en su exposición. Sin embargo, no solo puedes centrar tu contenido en un suceso ocurrido realmente, sino que la inspiración también parte de agentes externos como un libro o una película. En ese caso, es recomendable que también proyectes la escena cinematográfica que resulta relevante o que leas una parte del título que ha motivado este momento.
  6. Recursos estilísticos. Así como ocurre en el texto escrito, en la expresión oral también puedes utilizar herramientas que embellecen la comunicación. La metáfora es efectiva cuando resulta visual porque, en ese caso, aporta nitidez y claridad a lo expresado. Otro de los recursos que puedes emplear es la repetición de palabras de manera deliberada. Una opción que no resulta casual cuando decides dar una mayor presencia a conceptos del campo semántico principal de esta exposición.
  7. Historias ajenas al mundo online. Los nativos digitales observan su entorno desde la presencia tecnológica de un tiempo en el que lo online tiene tanta repercusión o más como aquello que sucede en el ámbito presencial. Un docente puede ampliar la mirada de los presentes en la clase a través de relatos que, precisamente, se desarrollan en un contexto temporal ajeno a lo tecnológico.
  8. Actitud. No todos los días son iguales para un docente. Pero la disposición es tan importante como el contenido expresado. Y, a su vez, esta seguridad en uno mismo aumenta a partir de la experiencia de quien desarrolla sus habilidades por medio de la práctica.
  9. Storytelling digital. La integración de las tecnologías en el aula es un estímulo de motivación para profesores y alumnos que pueden enriquecer su aprendizaje a partir de este tipo de soporte. Por ejemplo, la narración que transcurre en torno a la publicación de un post en un blog.
  10. Vocación. Solo los profesores verdaderamente vocacionales podrán convertirse en perfectos contadores de historias porque esto ocurre cuando la docencia toca el corazón, la mente y la vida. Solo existen desenlaces apasionantes cuando el narrador transmite entusiasmo por ese mensaje.

Por tanto, los cuentos son un ejemplo de cómo contar historias es un arte que educa y enseña a los niños, pero también, a los adultos. De hecho, también existen autores que han publicado libros de relatos para adultos. En el ámbito de la educación, esta metodología permite a un docente fomentar su creatividad en sus clases. Ellos también pueden formarse y actualizar sus competencias como oradores para despertar el interés en un auditorio exigente y difícil de sorprender.

Más información:

Justifica tu Respuesta: https://justificaturespuesta.com/storytelling-o-el-arte-de-contar-historias-que-ensenan/
Escuela 2.0: http://www.escuela20.com/storytelling-contar-cuentos/articulos-y-actualidad/storytelling-educativo-en-8-pasos_3583_38_5179_0_1_in.html
Tecnológico de Monterrey: https://observatorio.tec.mx/edu-news/9-tips-para-aplicar-storytelling-en-el-aula
Ideas que Inspiran: http://ideasqueinspiran.com/2015/12/02/storytelling-aplicado-a-la-educacion/
Camptecnológico: https://camptecnologico.com/storytelling-aplicado-a-la-educacion/

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