Como ser un buen estudiante

Cómo ser un buen estudiante

Publicado el 10/02/2020

El inicio de cada nuevo curso suele ser el momento de los buenos propósitos estudiantiles.

Quienes comienzan un nuevo ciclo de su etapa académica planifican los próximos meses con el firme deseo de cumplir con aquellas metas que a nivel teórico saben que son tan importantes.

Por ello, para mejorar los resultados académicos es esencial llevar a la práctica estos propósitos. Este compromiso con el cumplimiento del plan de acción es uno de los aspectos que define a quien busca su mejor versión en este ámbito. ¿Qué otros puntos conviene tener en cuenta? A continuación, enumeramos algunas de estas fortalezas.

 

Asistencia a clase

A lo largo del año pueden producirse distintas circunstancias ante las que el alumno falte a algunas clases. Este es uno de los hábitos que conviene potenciar en la formación presencial cuando el profesor imparte en el aula los distintos temas de la asignatura. En caso de ausencia, puedes pedir apuntes a un compañero para tener esta información sobre las novedades recientes de la materia o saber si, por ejemplo, el tutor ha mandado alguna tarea para hacer en casa.

Si es difícil complementar tu asistencia, siempre puedes buscar opciones que se ajusten a tu horario. Nosotros recomendamos por ejemplo nuestro mba semipresencial, que puedes combinar como quieras. No obstante, de cara a la asistencia es importante mantener algunos factores.

Este es un espacio de aprendizaje y, a través de esta puntualidad en las distintas sesiones, cada estudiante aprovecha este tiempo para tomar apuntes, resolver dudas y hacer preguntas. Pero, también, para potenciar el compañerismo. Tus compañeros también te acompañan en este periodo de tu vida. En un momento determinado tú puedes aclarar la duda de quien no comprende un ejercicio, mientras que en otra ocasión eres tú quien necesita realizar una consulta.

 

Estudia cada día

Uno de los errores habituales es comenzar con la preparación de un examen cuando solo quedan unos días para la fecha del mismo. Incluso aunque la persona logre tener buenas notas tras este repaso intensivo, es recomendable generar un nuevo hábito de estudio para reforzar la comprensión de un tema y no solo la memorización.

Organiza tu agenda para ocuparte de las distintas materias dando un seguimiento y continuidad al tiempo dedicado a cada una de ellas a lo largo del curso. Tendrás que dedicar más horas a aquella asignatura que te resulta más difícil.

 

Lugar de estudio

Cada alumno también descubre a partir de su propia experiencia en qué lugar se concentra más. Elige un espacio cómodo para ocuparte de esta tarea. Tanto cuando estés en tu zona de estudio en casa, como cuando te desplaces a la biblioteca, intenta desconectar de la tecnología. Si no lo haces, es probable que te distraigas con las novedades de las redes sociales, por ejemplo.

¿Qué otros posibles ladrones de tiempo te alejan de tu ocupación inmediata? Cuando identificas y pones nombre a esos factores, das el primer paso para realizar un cambio al respecto.

 

Técnicas de estudio

Un buen estudiante también utiliza diferentes técnicas que le ayudan a comprender mejor un contenido. Una de las propuestas más básicas es el subrayado que destaca la idea principal de cada párrafo y diferencia con esta información visual este contenido de otros datos que son más secundarios.

Es esencial, también en las materias de ciencias, reforzar la comprensión lectora. Si durante la lectura de una página, tienes dudas sobre el significado de una palabra, busca esta información en el diccionario para clarificar esta cuestión.

 

Constancia

Incluso cuando un estudiante disfruta con su asignatura favorita, la perseverancia es un ingrediente necesario para aprender. Y este hecho también supone un esfuerzo que forma parte del propio proceso académico. Existen muchos ejemplos de pequeñas renuncias que lleva a cabo el alumno cuando se encuentra en periodo de exámenes al priorizar su objetivo más importante a corto plazo.

Para ser un buen estudiante conviene poner atención a la propia capacidad de decisión para practicar el compromiso con el estudio. Sobreponerse a la pereza forma parte de esta experiencia.

 

Cómo mantener la motivación

La motivación externa es valiosa para los alumnos que reciben este reconocimiento por parte del profesor. Durante la realización de un trabajo en equipo, cada uno tiene la oportunidad de sentir el apoyo de los demás compañeros para superar las dificultades que surgen en el proyecto. Una buena nota en un examen es una noticia que alegra a quien encuentra en este resultado un estímulo de motivación para seguir perseverando. Pero es especialmente importante que alimentes tu propia motivación porque a lo largo del año este ingrediente no se mantiene de manera invariable.

¿Y cómo concretar esta sugerencia en la rutina semanal? Por ejemplo, visualiza cuál es el premio que te vas a regalar tras el esfuerzo previo del tiempo de estudio. Una actividad de ocio es un ejemplo de propuesta que resulta fácil de integrar en este contexto. Todo este entrenamiento puede ser estupendo para escribir una carta motivacional para un máster o generar una vocación concreta para un sector.

 

Descanso

El desarrollo profesional es valioso para aquel trabajador que acude cada día a su puesto de trabajo, pero su vida va más allá de lo laboral. Lo mismo ocurre en el ejemplo concreto del estudio. Además de esta dedicación, mereces disfrutar del descanso para desconectar de esta rutina.

 

Agenda de ocio cultural

El aprendizaje no solo transcurre en el aula o durante la preparación de un nuevo examen, sino que los planes culturales ofrecen experiencias de descubrimiento. La lectura es uno de los hábitos que conviene poner en práctica para tomar nuevas ideas y ampliar la información sobre diferentes temas a través de la consulta de libros de interés en la biblioteca o en la librería.

 

Análisis de fortalezas y debilidades

El deseo de ser un buen estudiante es inherente a la propia capacidad de superación de aquel que se visualiza a sí mismo más allá del escenario actual desde la perspectiva de la potencialidad que ofrece una base necesaria para evolucionar y, por tanto, cambiar algunas debilidades. Alimenta, además, las fortalezas que enumeras en este análisis. Puedes crear un análisis DAFO con tus propias habilidades para analizarte.

¿Cómo ser un buen estudiante? Terminamos este artículo con la pregunta inicial del texto. Valora el aprendizaje como un fin en sí mismo, observa el valor que tiene el esfuerzo más allá de que en el futuro, la persona se dedique a esa especialidad o desempeñe otra profesión.

 

Más información:

Universia: https://noticias.universia.cl/educacion/noticia/2016/10/27/1144984/5-claves-buen-estudiante-segun-harvard.html

Aciprensa: https://www.aciprensa.com/recursos/10-consejos-para-ser-un-buen-estudiante-409

La Familia: https://www.lafamilia.info/alumnos/9-consejos-para-ser-un-buen-estudiante

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